El Pontífice invita a las familias a no dejar solos a los ancianos y anima «a los voluntarios» a comprometerse para «llevar humanidad y esperanza a quienes sufren»

En tiempos de vacaciones, descansos, calendarios y horarios diferentes a la bendita rutina puede venirnos a la cabeza la duda de qué hacer con los abuelos y bisabuelos. Nos puede ayudar a engrandar el corazón las últimas palabras pronunciadas ayer por el Papa León XIV en relación con este tema.

Reproduzco íntegramente la noticia publicada por Vatican News el día 22 de julio de 2026.

 

León XIV: el verano, un tiempo para vivir el Evangelio de la paz y de la misericordia

El Papa responde a un lector de la revista Piazza San Pietro, quien le pregunta cómo vivir las vacaciones no solo como «un paréntesis de la rutina cotidiana», sino como un camino espiritual dentro de la propia vida de fe, y exhorta a hacer de este tiempo una experiencia de fraternidad y comunión. También dirige su pensamiento a quienes no pueden disfrutar siquiera de «un breve período de descanso» y recomienda que, «durante las vacaciones», se eviten «los excesos y el despilfarro».

Vatican News

Que las vacaciones sean «un espacio de pausa respecto a las ocupaciones y preocupaciones, en el que sea posible vivir auténticas experiencias de amistad y de compartir», para «experimentar un anticipo de esa fraternidad y comunión que podemos vivir y viviremos en el Reino de Dios». Ese es el deseo que expresa León XIV al responder a la carta que le envió Maurizio, desde Roma, publicada en el número de julio y agosto de la revista Piazza San Pietro.

El lector, agradecido al Papa «por su constante e incansable compromiso en el guiarnos a los fieles con palabras de paz, esperanza y luz en este tiempo de gran inestabilidad entre los pueblos», marcado por «el recrudecimiento de los conflictos», reflexiona sobre «el significado de la fe en la vida cotidiana» y sobre cómo «alimentar una espiritualidad más consciente y más auténtica», capaz de «traducirse en gestos concretos» hacia «los demás». Asimismo, pide al Pontífice un consejo «sobre cómo vivir este tiempo de verano para que se convierta también en un camino espiritual y no solamente en un paréntesis de la rutina diaria».


«Para hacer crecer nuestra fe», responde León XIV, es necesario «aprovechar también el tiempo del verano para vivir el Evangelio de la paz y de la misericordia».

No olvidar a los más frágiles

Al reflexionar sobre este tiempo de vacaciones, el Papa dirige ante todo su pensamiento a «los pobres» y a «todos aquellos que no pueden disfrutar ni siquiera de un breve período de descanso, porque están aplastados por el peso de dificultades de todo tipo»; a «los enfermos, a las personas que han perdido la confianza en la vida»; a quienes están devastados «por el dolor de la pérdida de sus seres queridos»; a «las víctimas de las guerras, del odio, del terrorismo y de la violencia»; así como a «los perseguidos por causa de la fe y de la justicia, los presos, quienes han perdido el trabajo o el hogar y los migrantes que no son acogidos con humanidad».

Después desea «a los cristianos» que el período estival pueda ser «una oportunidad para vivir experiencias sociales y religiosas fructíferas, profundizando en la misión dentro de la Iglesia y de la sociedad».  «Que a los enfermos no les falte durante estos meses de verano la cercanía de sus familiares y de los voluntarios», continúa, expresando el deseo de que haya quienes decidan «dedicar una parte de sus vacaciones a un compromiso fraterno de solidaridad».

En su respuesta, el Pontífice también invita a las familias a no dejar solos a los ancianos y anima «a los voluntarios» a comprometerse para «llevar humanidad y esperanza a quienes sufren». «Verán los frutos de la gracia» y comprobarán cuánto «amor», «alegría» y «felicidad» llenarán «sus vidas», añade, explicando además que es un «privilegio» sostener «a los pobres» y dar testimonio «de la pobreza evangélica. Este es un servicio que prestamos al mismo Cristo».

Recomendaciones para las vacaciones

León XIV recomienda también que, «durante las vacaciones», se eviten «los excesos y el despilfarro, el materialismo y el consumismo», y de educarse «a la sobriedad». Recuerda «que la acumulación de bienes dificulta la evangelización» y exhorta a vivir con coherencia «un estilo de vida cristiano».

«El amor y la gracia de Dios nos alcanzan cada día, siempre», asegura, alentando la ayuda mutua «en cada comunidad», para que no se pierda «este valioso patrimonio de humanidad y de paz, la única esperanza para dar un futuro al mundo amenazado por la guerra», un mundo que no podrá ser salvado por «el poder terrenal», sino únicamente por «el poder divino del amor de Jesús».

Pertenecemos al pueblo de los hijos de Dios

 El Santo Padre León XIV ya está preparando su viaje apostólico a Francia los días del 25 al 28 de septiembre de 2026 que incluye París, el santuario de Lourdes y Metz. Y nosotros todavía seguimos pensando, reflexionando y rezando los contenidos y las formas de los mensajes, discursos y homilías que nos ha dejado para siempre, escritos y en imágenes. Nada se lo ha llevado el viento. En unos corazones ha calado mucho y en otros aunque poco o nada, la evangelización de la Palabra de Dios nunca se queda en un saco roto.


A modo de reflexión personal, creo que el Santo Padre nos ha hablado de la Dignidad Humana ampliamente, sobre la Cultura de la Vida y el amor a ella; la Iglesia  Católica y su cuerpo místico que la formamos los hijos de Dios por el Bautismo y en Jesucristo y la unión con Ella; el amor a Nuestra Señora, la Virgen Santísima, madre de Dios y madre nuestra; el mandamiento de la Caridad con los desfavorecidos, los migrantes, los pobres en el amor de Dios y los pobres en lo material; y en el reconocimiento de la Santa Eucaristía en el Cuerpo de Cristo, todo ello por señalar solo algunos temas.

Todos los que creemos en estas verdades de fe pertenecemos al pueblo de los hijos de Dios. Nuestro sentido de pertenencia básico es este. Hemos nacido en el seno de una familia, el núcleo natural de la sociedad, donde sea y como fuere dicha familia, y pertenecemos a ella, nos gusten o no nuestros padres o nos gusten o no nuestros hermanos y hermanas, pues no se trata de si me apetece tener ese padre o esa madre, sino que son esos de los que provienes por la voluntad de Dios. Pertenecemos a la sociedad en la que vivimos en el país donde hemos nacido, con independencia de fronteras y políticos, y si echas raíces en otro a él vas a pertenecer sin olvidar tu origen. Es como pertenecer a un club de fútbol o a otro, los colores de tu equipo te dan esa pertenencia local.


Es decir, el sentido de pertenencia es muy importante tenerlo claro para sobrevivir a tanto ir y venir, y a tanta información y desinformación. Somos libres para tomar nuestras decisiones pero sin perder de vista nuestro sentido de pertenencia, sanando el pasado, esperanzados en el futuro y con los pies en el presente.

Hemos sido dos millones de personas las que hemos estado en diferentes puntos de España siguiendo al Papa y emocionándonos con tantos bebés que bendecía continuamente en todos los lugares por donde pisaba. Ahora ya seguimos con nuestras rutinas pero nuestro corazón sigue conmovido y no deberíamos abandonarlo al olvido.


Fotos Isabelita, interior de la Basílica de la Sagrada Familia, 10 de junio de 2026 en la santa misa con el Papa.

¡Bienvenido Santo Padre León XIV a Barcelona!

 Sea bienvenido a esta tierra nuestra de España tan variada en regiones y lenguas que sigue siendo maravillosa por sus grandes contrastes de culturas, paisajes y simpatías. Los cristianos, especialmente los católicos, sentimos un gran entusiasmo por el tiempo y la evangelización que este Papa va a brindarnos con su visita a Canarias, Madrid y Barcelona. La fuerza y la predicación del Papa siempre se imprime en los corazones, también de los más alejados o de los que están en la parra al margen de todo lo religioso y relacionado con Dios.

Ya se atreven algunos expertos a decirnos de qué nos hablará el Papa. Pero lo que sí será cierto es que los que no puedan ir a ningún evento, ni quizá salir a la calle a vitorearle con banderas de la Santa Sede del Vaticano, estarán expectantes ante la televisión, tabletas u otros dispositivos para no perderse ni un instante de las retrasmisiones de los actos que tengan a bien realizar y retrasmitir.

El 9 y 10 de junio de 2026 visitará la ciudad de Barcelona. No se celebrarán actos multitudinarios en plazas y calles. Solo en dos recintos cerrados, el Estadi Olímpic y la Basílica de la Sagrada Familia y los alrededores. También visitará la Parroquia de Sant Agustí y fuera de Barcelona, la Prisión de Can Brians (mujeres) y el Santuario de Nuestra Señora de Montserrat. Suponemos que muchos de sus traslados serán en helicóptero. 

Los barceloneses estamos muy orgullosos y contentos de recibir nuevamente la visita de un Santo Padre por lo que es todo un honor dar la bienvenida y vitorear a León XIV.

Por otra parte, nuestros obispos y presbíteros como directores espirituales de la grey que tienen encomendada nos han pedido que recemos para que todos los eventos y sus circunstancias se desarrollen con normalidad, que las incidencias se puedan resolver, que los visitantes de muchos lugares sean bien recibidos, rezar por la persona del mismo Papa León XIV y por los frutos espirituales de su evangelización.

Podría ser una buena ocasión para engalanar los balcones de nuestras casas con flores amarillas y blancas y las banderas del Vaticano.

 (Texto corregido gracias a nuestros colaboradores)

¡El Señor me libró de todas mis ansias!

 Sucedió allá en la Capadocia, alrededor de los años 275 a 280, que nació el tan recordado soldado romano San Jorge. En otros textos se dice que nació en Lyda (Israel). Murió mártir el 23 de abril del año 303, lo decapitaron por no apostatar de su fe cristiana, católica. Su fama se extendió ¡tanto! que se han explicado de San Jorge numerosas leyendas, incluso se ha llegado a decir que no existió. Pero realmente nació, murió y fue canonizado por la Iglesia Católica, incluyéndolo en el catálogo de los santos en el año 494. Tal día 23 de abril, la Iglesia Católica celebra su festividad en muchas partes del planeta. A nivel social, San Jorge ha ido teniendo mucha repercusión y se celebran fiestas, se regalan libros y se obsequian rosas añadiéndose al propio folklore de aquellos territorios, también en España.

En las tierras ortodoxas y de oriente esta festividad se celebra en otras fechas. Allí el arte de la iconografía religiosa está muy arraigado. En él contemplamos iconos en los que San Jorge va montado en un caballo y con una lanza mata al dragón el cual expulsa un fuego abrasador. Por nuestros lares se venden y compran dragones aniñados sonrientes y divertidos, paganizando un dragón peligroso que encierra un mal para el hombre, en el sentido de humanidad. 

Esto nos lo explican las Sagradas Escrituras, especialmente en los Salmos, muchos de ellos atribuidos al Rey David de Israel. En la misa de San Jorge, especialmente en la respuesta al salmo se dice o se canta ¡El Señor me libró de todas mis ansias!

¿Por qué pedimos que el Señor nos libre? A veces estamos atemorizados, incluso nos puede doler el estómago por temor a muchas cosas que nos ocurren. Pero suele ser normal sentir esas emociones ante un peligro cierto o incierto. Entonces invocamos al Señor para que nos ayude y nos libre de nuestras angustias. En un primer plano esa podría ser una explicación sencilla, humana, incluso para niños, y está bien.  Pero David, el Rey, era un hombre profundo que tenía visión sobrenatural de lo que sucedía y no solo a él mismo. Oraba al Señor ¡Adonai! desde que era un niño y pastoreaba el rebaño de las ovejas de su padre. Allí ya empezó a cantar con la cítara y siguió cantando al Señor antes, en medio y después de las batallas contra los filisteos, en el Tabernáculo y en el Templo que mandó construir en Jerusalén. Toda su vida.

¿Qué nos quiere decir la iconografía de San Jorge que cuando mata al dragón expulsa a muchos demonios?

Los exégetas a lo largo de los siglos que han transcurrido desde David, llamado también el Matagigantes, hasta hoy mismo, nos dicen que ese fuego abrasador expulsado son las angustias de nuestras concupiscencias de la carne y de los sentidos, es decir, los pecados capitales. Cuando somos tentados para cometer pecados, si no queremos perder la gracia de Dios ¡luchamos! y además cada día, cada uno de nosotros, pues queremos ser santos, perfectos, para agradar a Dios y todo por su Gloria. Y cuando luchamos, le pedimos al Señor que nos libre de la tentación (como rezamos en el Padrenuestro) que nos libre de nuestras angustias y de nuestras ansias. Una vez superada la prueba podemos cantar ¡El Señor me libró de todas mis ansias! De ahí la simbología del dragón, la lanza y el fuego.

 Fotografías del cuadro El Jardín de las Delicias y de la tumba del Rey David en Jerusalén

Fuente Wikipedia

El Catecismo de la Iglesia Católica describe el derecho a la legítima defensa

 El mandamiento nuevo que instituyó Jesucristo en la Última Cena del Jueves Santo fue el de la Caridad, que nos amemos unos a otros, incluso a los enemigos. Por ello el Santo Padre León XIV promueve el diálogo entre los opuestos. En la familia, entre los vecinos, las regiones, los países y naciones se ha promover la Caridad porque Dios es Amor, el amor por antonomasia. Habrá uno o muchos a quienes no le guste este Santo Padre porque lo que promueve es el diálogo para la paz, pero no solo una simple paz en el mundo, sino esa Paz de Cristo que nos invita al diálogo, a veces intenso, para evitar que nos matemos unos con otros.


Realmente es dificilísimo un diálogo fructífero para llegar a una paz verdadera, y no solo estoy pensando en estas guerras con los terroristas islámicos de varios países, que no quieren hablar sino borrar del mapa a los judíos y a los cristianos, sino dentro de nuestras familias para extender el amor a los demás.

Pero que no espere nadie que este Papa se doblegue ante acusaciones sórdidas, ni la mayoría de los católicos practicantes que piensan igual que el Santo Padre.

Sin embargo es importante destacar que los católicos tenemos el derecho a defendernos ante cualquier ataque. El católico puede ser un tonto o un estúpido pero no por ser católico sino por otros factores. En el Catecismo de la Iglesia Católica describe el derecho de defensa de la siguiente manera en los puntos 2263, 2264 y 2265:

 La legítima defensa

2263 La legítima defensa de las personas y las sociedades no es una excepción a la prohibición de la muerte del inocente que constituye el homicidio voluntario. “La acción de defenderse [...] puede entrañar un doble efecto: el uno es la conservación de la propia vida; el otro, la muerte del agresor” (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 64, a. 7). “Nada impide que un solo acto tenga dos efectos, de los que uno sólo es querido, sin embargo el otro está más allá de la intención” (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 64, a. 7).

2264 El amor a sí mismo constituye un principio fundamental de la moralidad. Es, por tanto, legítimo hacer respetar el propio derecho a la vida. El que defiende su vida no es culpable de homicidio, incluso cuando se ve obligado a asestar a su agresor un golpe mortal:

«Si para defenderse se ejerce una violencia mayor que la necesaria, se trataría de una acción ilícita. Pero si se rechaza la violencia en forma mesurada, la acción sería lícita [...] y no es necesario para la salvación que se omita este acto de protección mesurada a fin de evitar matar al otro, pues es mayor la obligación que se tiene de velar por la propia vida que por la de otro» (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 64, a. 7).


2265 La legítima defensa puede ser no solamente un derecho, sino un deber grave, para el que es responsable de la vida de otro. La defensa del bien común exige colocar al agresor en la situación de no poder causar prejuicio. Por este motivo, los que tienen autoridad legítima tienen también el derecho de rechazar, incluso con el uso de las armas, a los agresores de la sociedad civil confiada a su responsabilidad.

 El Catecismo de la Iglesia Católica es un libro formativo, performativo, interesante y un bets seller editorial. Está cerca el Día del Libro, el día que se celebra Sant Jordi o el día que murió Miguel de Cervantes y otros grandes escritores, por ello es una buena idea comprarlo, es un libro para toda la vida.

Catecismo de la Iglesia Católica

foto del barco BBC News

La Iglesia Católica es Madre y Santa y no es un chiringuito

En el Domingo de Ramos, el 29 de marzo de 2026, celebramos la entrada triunfante en Jerusalén de Nuestro Señor Jesucristo. En esta ocasión en la Tierra Santa de Israel donde Jesús, el Mesías, fue encarnado por obra del Espíritu Santo en el cuerpo de la Virgen Santísima y no muy lejos de allí, al cabo de los años, en el Gólgota, murió crucificado, no se podrán celebrar las procesiones de las palmas ni estará abierto el templo del Santa Sepulcro para el culto sagrado debido a la guerra que conocemos. Los ciudadanos de Jerusalén, y de otros lugares, constantemente han de acudir a los refugios y búnkeres debido al fuego del enemigo.


Sin embargo los que, de momento, no vivimos bajo el fuego de los misiles podemos acudir a celebrar La Pasión del Señor pues así se relata en el Evangelio según san Mateo (26, 14 – 27, 66) de dicho domingo. Unos capítulos más atrás, Jesús dice a Simón Pedro en san Mateo 16, sobre ti edificaré mi Iglesia, prometiendo que las fuerzas del mal no la vencerán. La Iglesia Católica es pues Madre y Santa porque la constituyó Jesucristo como quedó escrito. Por eso han sido despreciables las palabras que la actriz y presentadora de los Premios Goya de este año Silvia Abril pronunció al decir que la iglesia es un chiringuito. Añado un comentario más a los que se le han brindado a la Sra. Abril: De Dios nadie de se burla (carta de san Pablo a los Gálatas 6-7).

Pensemos pues que los comentarios que hizo esta señora fueron fruto de su desconocimiento de lo qué es la Iglesia Católica, lo cual sugiere una reparación por parte de ella en favor de ella misma. Como sugerencia, se puede comprar el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, es cortito pero allí está todo; es barato; y se puede comprar por internet. Es decir, es muy positivo estudiar y aprender para paliar la ignorancia pues con el tiempo se ven las cosas diferentes.

Por otra parte, los chiringuitos de la playa se agradecen muchísimo pues los refrescos, el agua, los boquerones en vinagre, las patatas fritas de bolsa y las aceitunas rellenas después de un buen baño de sol y mar son bienvenidos.

¡Que disfrutéis de la Semana Santa santamente!

Foto Isabelita (Jesús de Medinaceli. Madrid)

El Pontífice invita a las familias a no dejar solos a los ancianos y anima «a los voluntarios» a comprometerse para «llevar humanidad y esperanza a quienes sufren»

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