La Caridad infundida por Dios en el alma, supera todos los sentimientos humanos que podamos tener.
Entre golpismos, huracanes infernales, bombas de hidrógeno, atentados sangrantes, dolor, sufrimiento y lágrimas, aunque cueste, amo a nuestro enemigo. Mi mejor arma es la oración, es indestructible.
Dios mío, Dios del Universo, Padre del cielo y de la tierra, ¡ayúdame a de descomplicarme!

Odio, profanación y vandalismo

  Los actos de profanación que se producen constantemente y con más ahínco en tiempos de guerras y de odio, como ahora, obliga a que los fie...