Entre golpismos, huracanes infernales, bombas de hidrógeno, atentados sangrantes, dolor, sufrimiento y lágrimas, aunque cueste, amo a nuestro enemigo. Mi mejor arma es la oración, es indestructible.

El Pontífice invita a las familias a no dejar solos a los ancianos y anima «a los voluntarios» a comprometerse para «llevar humanidad y esperanza a quienes sufren»

En tiempos de vacaciones, descansos, calendarios y horarios diferentes a la bendita rutina puede venirnos a la cabeza la duda de qué hacer c...