Sea bienvenido a esta tierra nuestra de España tan variada en regiones y lenguas que sigue siendo maravillosa por sus grandes contrastes de culturas, paisajes y simpatías. Los cristianos, especialmente los católicos, sentimos un gran entusiasmo por el tiempo y la evangelización que este Papa va a brindarnos con su visita a Canarias, Madrid y Barcelona. La fuerza y la predicación del Papa siempre se imprime en los corazones, también de los más alejados o de los que están en la parra al margen de todo lo religioso y relacionado con Dios.
Ya se atreven algunos expertos a decirnos de qué nos hablará
el Papa. Pero lo que sí será cierto es que los que no puedan ir a ningún evento,
ni quizá salir a la calle a vitorearle con banderas de la Santa Sede del
Vaticano, estarán expectantes ante la televisión, tabletas u otros dispositivos
para no perderse ni un instante de las retrasmisiones de los actos que tengan a
bien realizar y retrasmitir.
El 9 y 10 de junio de 2026 visitará la ciudad de Barcelona. Se sabe que las instituciones catalanas del Ayuntamiento y de la Generalitat se ocuparán exclusivamente de procurar de su protección y seguridad como Jefe de Estado que es León XIV. Todo lo demás se ocupa la Archidiócesis de Barcelona, las parroquias, y la comunidad católica en general por lo que se esperan donativos para sufragar los gastos de la organización. Se sabe también que Barcelona es una ciudad peligrosa por el alto índice de delincuencia y por el alto nivel de alerta terrorista yihadista. No obstante, las autoridades ya están por la labor. De Madrid ya se sabe el calendario de cierre de calles y otros accesos. En Barcelona no se celebrarán actos multitudinarios en plazas y calles. Solo en dos recintos cerrados, el Estadi Olímpic y la Basílica de la Sagrada Familia. También visitará la Parroquia de Sant Agustí y fuera de Barcelona, la Prisión de Can Brians (mujeres) y el Santuario de Nuestra Señora de Montserrat. Suponemos que muchos de sus traslados serán en helicóptero. No obstante, los barceloneses no es la primera vez que recibimos la visita de un Santo Padre por lo que será todo un honor dar la bienvenida y vitorear a León XIV.
Por otra parte, nuestros obispos
y presbíteros como directores espirituales de la grey que tienen encomendada
nos han pedido que recemos para que todos los eventos y sus circunstancias se
desarrollen con normalidad, que las incidencias se puedan resolver, que los
visitantes de muchos lugares sean bien recibidos, rezar por la persona del mismo
Papa León XIV y por los frutos espirituales de su evangelización.
Podría ser una buena ocasión para engalanar los balcones de nuestras casas con flores amarillas y blancas y las banderas del Vaticano.
