¡Oh Dios! que llenas los corazones de los fieles y enciendes en ellos el fuego de tu amor, haz que yo sepa iluminar para que otros vayan por los caminos de la fe y del amor.

Si Dios no quiere el santo no puede

  Viendo los discípulos cómo rezaba Jesús, estos le pidieron que los enseñase a orar. Y así fue, Jesús les enseñó la oración del Padrenuestr...