La Caridad infundida por Dios en el alma, supera todos los sentimientos humanos que podamos tener.
Entre golpismos, huracanes infernales, bombas de hidrógeno, atentados sangrantes, dolor, sufrimiento y lágrimas, aunque cueste, amo a nuestro enemigo. Mi mejor arma es la oración, es indestructible.
Dios mío, Dios del Universo, Padre del cielo y de la tierra, ¡ayúdame a de descomplicarme!

León XIV advierte de los abusos en la liturgia

En España como en otros países en los que celebra el culto divino en muchos templos, se han producido y se producen, a iniciativa de los pas...