La Iglesia Católica es Madre y Santa y no es un chiringuito

En el Domingo de Ramos, el 29 de marzo de 2026, celebramos la entrada triunfante en Jerusalén de Nuestro Señor Jesucristo. En esta ocasión en la Tierra Santa de Israel donde Jesús, el Mesías, fue encarnado por obra del Espíritu Santo en el cuerpo de la Virgen Santísima y no muy lejos de allí, al cabo de los años, en el Gólgota, murió crucificado, no se podrán celebrar las procesiones de las palmas ni estará abierto el templo del Santa Sepulcro para el culto sagrado debido a la guerra que conocemos. Los ciudadanos de Jerusalén, y de otros lugares, constantemente han de acudir a los refugios y búnkeres debido al fuego del enemigo.


Sin embargo los que, de momento, no vivimos bajo el fuego de los misiles podemos acudir a celebrar La Pasión del Señor pues así se relata en el Evangelio según san Mateo (26, 14 – 27, 66) de dicho domingo. Unos capítulos más atrás, Jesús dice a Simón Pedro en san Mateo 16, sobre ti edificaré mi Iglesia, prometiendo que las fuerzas del mal no la vencerán. La Iglesia Católica es pues Madre y Santa porque la constituyó Jesucristo como quedó escrito. Por eso han sido despreciables las palabras que la actriz y presentadora de los Premios Goya de este año Silvia Abril pronunció al decir que la iglesia es un chiringuito. Añado un comentario más a los que se le han brindado a la Sra. Abril: De Dios nadie de se burla (carta de san Pablo a los Gálatas 6-7).

Pensemos pues que los comentarios que hizo esta señora fueron fruto de su desconocimiento de lo qué es la Iglesia Católica, lo cual sugiere una reparación por parte de ella en favor de ella misma. Como sugerencia, se puede comprar el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, es cortito pero allí está todo; es barato; y se puede comprar por internet. Es decir, es muy positivo estudiar y aprender para paliar la ignorancia pues con el tiempo se ven las cosas diferentes.

Por otra parte, los chiringuitos de la playa se agradecen muchísimo pues los refrescos, el agua, los boquerones en vinagre, las patatas fritas de bolsa y las aceitunas rellenas después de un buen baño de sol y mar son bienvenidos.

¡Que disfrutéis de la Semana Santa santamente!

Foto Isabelita (Jesús de Medinaceli. Madrid)

Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión

 Y el ciclo litúrgico continua pase lo que pase. Nos impusieron la ceniza en la frente el miércoles de ceniza que en este año 2026 ha correspondido al día 18 de febrero y nos impelaron a la conversión, pues siempre hay que dar un paso más para acercarnos a Dios y alejarnos de la tiranía del pecado que con cierta facilidad nos tira para abajo.

Ciertamente esto es la lucha del día a día pero la Iglesia Católica escoge este tiempo de preparación para la alegría de la Pascua de la Resurrección, hecho que ocurrió y es el fundamento de nuestra religión. Pues el cristianismo no es una filosofía, es una persona que es Jesucristo Dios y hombre verdadero en él mismo.


En estos días se comenta, se medita, se reza, se lee el Mensaje del Santo Padre León XIV para la Cuaresma de 2026 que recientemente se ha publicado. Es corto y muy próximo a todos. Nos pide moderación en la lengua, es decir, el cómo hablamos y escuchamos. Nos propone medios insustituibles para vivir estas semanas de lucha interior y también exterior.

El mensaje del Papa es para todos, cada uno en su condición y edad. Para los más pequeños y jóvenes también. Pues en el santoral hay muchos niños y niñas y jóvenes santos, beatos y siervos de Dios. Al leer sus biografías compruebas que para la santidad, el amor de Dios, no hay edad.

Mensaje para la Cuaresma del Papa León XIV

Fotografía Vatican News


Agenda de algunas celebraciones litúrgicas de febrero 2026

 Se inicia este domingo un mes de febrero repleto de acontecimientos litúrgicos y costumbres muy arraigadas en la Iglesia y también en nuestro país. El día 1 de febrero se inician los Siete domingos de San José, una devoción al patrón de la Iglesia Universal con himnos propios con mucha tradición ya carmelitanos como gregorianos.

Este martes día 2 de febrero de 2026 tenemos la fiesta de la Presentación del Niño en el templo. Antes de iniciar la santa misa, se encienden las candelas o velitas y se canta Nuestro Señor llega con poder para iluminar los ojos de sus siervos. Aleluya. De ahí viene que se ensalce a la Virgen Santísima pues a los 40 días del alumbramiento presentó al Niño Jesús en el templo.

La Virgen de la Candelaria es la patrona de las Islas Canarias y de algunos países de Latinoamérica. Además hay devoción en muchos lugares cristianos. Esta Candelaria se encontró en Tenerife en el siglo XIV.

Al día siguiente, 3 de febrero, celebraremos San Blas (Sant Blai) de Sebaste de Armenia del siglo IV. Fue obispo y médico. Su devoción se extendió durante la Edad Media por toda la Iglesia. Si lo deseamos, nos podremos acercar a recibir la bendición de San Blas con la invocación que pronuncia el sacerdote de que San Blas te cure la garganta mientras nos hace un aspa con dos velas en nuestro cuello.

Otra celebración muy importante es la Bienaventurada Virgen María de Lourdes, el día 11 de febrero cuyo santuario está ubicado en el Pirineo francés, al que acuden miles de peregrinos durante todo el año. Tiene conexión en directo durante las 24h, a través del canal Nazaret TV que se ve en Youyube, la gruta de la Virgen y ves como a todas horas pasa gente rezando. Los puedes ver en tu móvil.

El día 14 de febrero socialmente se recuerda a San Valentín, patrón de los novios. Este santo casaba en secreto a jóvenes soldados del Emperador romano pues este quería que los soldados fueran solteros para que no se rebajara ni su fuerza ni su virilidad, como así pensaba de los casados. Sin embargo san Valentín no quería que estos jóvenes pecaran contra la castidad.

Y nos vamos al 18 de febrero de 2026, miércoles de Ceniza, día de ayuno y abstinencia pues empieza la Cuaresma.

Por los cristianos que han hablado alto y claro

 Jesús nace en el seno de una familia que es reflejo de la Santísima Trinidad, así nosotros formamos parte de la familia de Dios que es la Iglesia, y ella nos muestra así el amor entre los miembros. Por ello hemos de procurar asemejarnos a la sagrada familia de Nazaret, cada uno en su rol, en su papel, en la acción que Dios nos haya asignado antes de la creación del mundo. Y cuando se produce una tragedia en nuestras familias acudimos a Él para que nos consuele, nos cure las heridas del sacrificio cruento que vivimos, especialmente cuando nuestros seres queridos mueren trágicamente en un accidente ferroviario como el de Adamuz.

Y el mejor consuelo es participar en la Eucaristía presidida por la Cruz de Cristo y su madre de la Virgen Santísima. No es baladí, pues, que el rechazo a un funeral laico haya sido unánime por parte de las familias cristianas de Córdoba, Huelva y otros lugares de España. Pues el gran consuelo estriba en que creemos en la resurrección de los muertos y la vida eterna. Y no en una palabrería vacía con poesías de agnósticos y ateos que llevan a acrecentar el dolor y la exasperación.


Los comunistas y masones de este Gobierno español y de otros gobiernos locales no lo pueden entender y se esconden por temor a los abucheos que se merecen. Han de saber que el consuelo de Dios es infinito y no vale compararlo con nada.

Así que después de todo lo que hemos leído y han escrito en relación con las despedidas y funerales por los ya 46 muertos por la negligencia de un gobierno que España no debería tener, aplaudo la valentía de todos esos cristianos que han hablado alto y claro. 

Y pido nuevamente que sus muertos descansen en paz y las familias destrozadas de golpe sean aliviadas por los abrazos de la Virgen Santísima, que Ella ya está en cuerpo y alma en los cielos.

fotografía de La Sexta TV

Tragedia ferroviaria en España, a ponerse a rezar

Cuando se estudian los accidentes, es decir, aquello que rompe la normalidad, se califican de leves, menos graves, graves y muy graves. El muy grave es con final de pérdidas humanas y/o destrucción del material. Esta es la calificación clásica y mundialmente utilizada. Sin embargo, el ministro de Transportes español ha calificado de accidente extraño la tragedia ferroviaria ocurrida ayer domingo a las 19’50 en Córdoba, cerca de Adamuz (España).


Es una absoluta memez considerar extraño un accidente cuyo resultado es de más de 39 muertos, un número indeterminado de desaparecidos, más de un centenar de heridos, con una docena en la UCI, que ha afectado a personas de diferente edad y condición y destrucción total de los trenes y de las vías.  Las imágenes, los viajeros que han podido hablar y dar su testimonio, los vecinos de Adamuz, su alcalde, la Guardia Civil, todos los servicios de emergencias y policiales nunca podrán decir que ha sido extraño, como si se tratara del aterrizaje de una nave de a saber de dónde venía.

Ya se ha dicho al mediodía de hoy 19 de enero de 2026 en los medios de comunicación de que los expertos apuntan a que no se trata de un fallo humano ni mecánico de los trenes sino de las vías, de las que tanto alardea el ministro que estaban en perfecto estado. Y lo peor, existen precedentes de denuncias en mal estado de las vías desde años.

Mucha tontería, falta de humildad o abundante soberbia se posee cuando se califica esta tragedia de algo extraño.   


Ahora, con serenidad, los que vivimos lejos de estos compatriotas que sufren, que lloran, que van a enterrar a sus muertos cuando sepan si son sus parientes, los que trabajan por el bien de todos ellos, personal sanitario y de otros servicios públicos y policiales, los gruistas que harán lo posible para levantar el amasijo de hierro y de otros materiales en los que se han convertido los trenes, vecinos, el personal del Instituto Anatómico Forense, periodistas y personal de las cadenas de comunicación, etc. por todos ellos propongo que recemos, mucho o poco, lo que cada uno sepa. Y que a los muertos Dios los asista y tenga misericordia de ellos.

Dicen que el país está de luto por tres días, poco parece por el dolor de tantas familias rotas y angustiadas ¡acogeros al manto de la Virgen María! la que vuestra devoción os mueva.

 

 

San Antonio Abad, patrón de los animales

Muchísimas personas gozan de la compañía de mascotas. Algunos de sus propietarios se plantean que a la muerte del animal deben tener un funeral en toda regla y en menos casos quieren un funeral religioso. Esta cuestión se ha formulado ante la Santa Sede en varias ocasiones. En una ocasión el Papa Francisco se lamentó de que muchas familias substituyeran a los hijos por los perros o gatos, no obstante, también aclaró que hay que respetar a los animales y a la creación. En esta sintonía se orienta la Iglesia actualmente pero no existe ningún rito funeral para animales en la Iglesia Católica.

Es propio aclarar que hay filosofías y creencias diferentes a nuestra religión católica (que es seguir a Jesucristo) que sostienen adoración a algunos animales y respeto y otros que no los pueden matar (elefantes, vacas, etc.) o en otro orden sostienen que ciertos animales les pueden proporcionar suerte o desgracia. En cualquier caso, no se puede pedir a un sacerdote o diácono católico que realice un funeral con rito católico a un animal muerto porque los animales no poseen alma espiritual la cual solo la poseemos los seres humanos que hemos sido creados por Dios a su imagen y semejanza.

Cuando consultamos en la IA nos dice que el alma de los perros es equivalente a la acción vital que tienen, pero esto no es lo mismo que el alma espiritual de los seres humanos. La Iglesia lo que nos pide es que cuidemos de la casa común, de sus criaturas y creaturas.

Así que estos propietarios y propietarias de mascotas pueden celebrar la ceremonia que deseen en su casa o en cualquier otro lugar, invitando amigos y familiares para recordar a esta mascota que les hizo tan feliz. Además, hay cementerios o lugares donde se entierran o se incineran los animales, cosa de la que informan las clínicas veterinarias.

Otra cosa son las bendiciones tradicionales a los animales que, en la festividad de San Antonio Abad, el día 17 de enero, se imparten en algunas parroquias, pero fuera de los templos, por ejemplo, en los atrios y jardines. Antes era a los burros, caballos, cerdos o a animales de labranza en general, ahora más a las mascotas, gatos, perros, periquitos, etc. para que ayuden a sus propietarios a hacer el bien.

Os recomiendo la lectura del artículo de Vatican News sobre el santo.

San Antonio Abad

Foto de cuadro del Museo del Prado, Madrid

Los caminos divinos de la tierra

 El nacimiento de nuestro Señor Jesucristo constituye un momento central y fundamental en la historia de la humanidad. Dios se hace hombre encarnándose en el seno virginal de Santa María y naciendo en Belén. Se hace uno de nosotros para redimir la humanidad y recuperar la amistad del hombre con Dios. Es un acontecimiento que celebramos todos los años con gran alegría y grandes celebraciones litúrgicas, familiares y sociales.  


El nacimiento de Jesús supone el inicio del caminar terreno del Hijo de Dios, dando un sentido y valor sobrenatural a todo el quehacer honesto del hombre. Jesús santifica la vida humana, la familia, el trabajo, la sociedad y todas las realidades honestas de este mundo. Con su vida y palabras nos muestra el modo auténtico de vivir, nos señala el camino a recorrer y nos muestra el fin de todo hombre y mujer. Aprovechemos este tiempo de adviento y la Navidad para acercarnos más a Él y experimentar el verdadero sentido de toda nuestra existencia. ¡Se han abierto los caminos divinos de la tierra! Con esta gráfica expresión, San Josemaría nos hacía considerar la belleza y la grandeza de la luz recibida de Dios el 2 de octubre de 1928. Se iniciaba así una fuerte renovación espiritual en la Iglesia para recordar que Dios nos llama a todos a la santidad, que ésta no es sólo para algunos privilegiados. Todos los bautizados podemos y debemos ser santos. Una novedad tan vieja como el Evangelio y tan nueva como el mismo Evangelio.

 Con el nacimiento de Cristo una nueva estrella se enciende en lo alto de los cielos, su luz brilla con claridad y fuerza, es un signo visible del amor de Dios, de su llamada insistente y persuasiva para que cada uno siga el camino marcado por la luz de la fe en Cristo, un camino distinto para cada uno, pero igual para todos ya que a todos nos llama Dios a ser santos.

¡Feliz Navidad y Feliz año nuevo!

Mn. Xavier Argelich Casals

Fotografía Isabelita

¡Bienvenido Santo Padre León XIV a Barcelona!

 Sea bienvenido a esta tierra nuestra de España tan variada en regiones y lenguas que sigue siendo maravillosa por sus grandes contrastes de...